viernes, 1 de marzo de 2013

Jabón de Neem

El árbol del Neem (Azadirachta indica), también conocido como árbol de Nim, es originario de la India, en donde se le conoce como "la farmacia del pueblo" debido a que desde hace miles de años hacen uso de  él como parte de su medicina tradicional. Hoy en día hay numerosos estudios científicos que respaldan sus poderes curativos. La literatura ayurvédica (sistema de medicina tradicional India, "ciencia de la vida") está repleta de referencias sobre el Neem. En algunos países latinoamericanos se le conoce como Nimba.
El uso más citado en las antiguas escrituras ayurvédicas era para su aplicación en afecciones de la piel, inflamaciones y fiebres, y más recientemente en desórdenes reumáticos, como repelente de insectos, y como insecticida.
En el contexto de las enfermedades de la piel, no sólo son de interés los efectos anti-microbiales del neem, sino también los efectos anti-inflamatorios.     En el tratamiento del eczema y la psoriais - para los que tradicionalmente se usa el neem - el componente nimbin ha demostrado ser cuatro veces más efectivo que la hidrocortisona esteroide, y sin efectos secundarios como el debilitamiento de la piel.

Se debe tener en cuenta que el aceite de neem no cura la psoriasis. Nada cura la psoriasis.  Sin embargo, el neem puede ayudar a controlar los síntomas.

Esta ha sido una breve introducción y resumen sobre las propiedades de este árbol.


He hecho este jabón de Neem pensando en María, a ver si le mejora, aunque sea mínimamente, los síntomas de la psoriasis.
Aunque el acné de mi hijo ha mejorado mucho desde que usa los jabones naturales, pienso que este le puede ir mejor. 

No lleva colorantes, el Neem le da un color marrón que me gusta.
El gran inconveniente del Neem es su fuerte hedor, difícil de corregir. Le he puesto fragancia de Musk y Vetiver y el aroma que le quedó no está mal.
 Ingredientes: oliva, coco, palma, karité y neem en la traza.